jueves, 23 de julio de 2015

Principios ignorados en el debate sobre la Ordenación de la Mujer




Hay una serie de "principios" de interpretación que fueron ignorados en el debate sobre la ordenación de la mujer. A continuación, queremos dejarte algunos de ellos, que entendidos debidamente, nos ayudarán a tener una mejor comprensión de la Biblia.

1) El tema de la ordenación de la mujer no es un tema que este textualmente explícito en la Biblia: y es por eso justamente que cada vez que alguien pide versículos que evidencien a alguna mujer ordenada apóstol, anciana, pastora u obispa, no se encontrarán esos versos. La ordenación de la mujer no es un asunto de “texto prueba”, sino de principios bíblicos.
¿Lo anterior significa que porque la Biblia no menciona algo textualmente sobre “X” tema, este está prohibido? La respuesta es no. Cada vez que alguien afirma que si “X” no lo dice la Biblia, entonces no puede hacerse, se conoce como teología del silencio. Pero nosotros los adventistas del séptimo día no creemos en esa teología. Es más, nuestros pioneros afirmaron:

“Pero si se pregunta, ¿dónde están tus textos de las Escrituras para obtener legalmente una propiedad para la iglesia? Respondemos: “la Biblia no menciona; ¿tampoco dice que deberíamos tener un periódico semanal, ni una imprenta, ni que deberíamos publicar libros, ni construir lugares de adoración y levantar carpas? Jesús dice: "que tu luz brille delante de los hombres”, etc.: pero Él no da todos los detalles como esto se llevará a cabo. La iglesia tiene que avanzar en la gran obra, orando por dirección divina y actuando sobre los planes más eficientes para su realización. Creemos que estamos seguros (a salvos) si nos regimos por la siguiente REGLA: “Todos los medios que, según criterio, avancen la causa de la verdad y no estén prohibidos por las declaraciones de las Escrituras, deben ser empleados.” (Jaime White, Review And Helard, 26 de Abril de 1860)

Bajo el anterior principio, hay que entender el tema de la ordenación de la mujer. No porque no lo diga la Biblia textualmente, sino que si esto ayuda en la predicación del evangelio, y no contradice las declaraciones de la Biblia, debe hacerse.

Pero alguien dirá ¿entonces puedo asaltar un Banco y dar el dinero para que se predique el evangelio? No. Pues robar atenta ante una declaración explícita de las Escrituras. Pero en el caso de la ordenación de las mujeres al ministerio, no se atenta contra ninguna declaración bíblica.

2) El tema de la ordenación de la mujer debe tener en cuenta elementos básicos para la correcta interpretación, como entender el sentido genérico de muchos versículos y la configuración de los idiomas originales.

Lo anterior significa que cuando leemos los siguientes versículos:

No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” Éxodo 20:17 (RV60)

“Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. “Mateo 5:28 (RV60)

Entre muchos otros, están hablando en modo genérico, esto es, incluyendo a hombres y mujeres, aunque textualmente se refieran a hombres. Nadie en su sano juicio diría que el décimo mandamiento y lo dicho por Jesús no se aplican a las mujeres. Se aplican a todas luces.

También hay que tener presente el idioma original de la Biblia. Ya que el tema tiene que ver con el ministerio en el Nuevo Testamento (pues en el Antiguo existía otro sistema), tenemos que entender el idioma de este, que es el griego koiné.

A diferencia del español, el griego, poseía tres géneros, masculino, femenino y neutro. Habían por tanto palabras en neutro, que debían entenderse según la reglas gramaticales griegas y el contexto.

Ya nuestros pioneros tenían presente este principio:

“Nosotros nos oponemos a esa teología de mentes cerradas que no le permiten a las mujeres ancianas tener sueños porque la profecía dice “sus ancianos tendrán sueños” y que no le permiten a las mujeres jóvenes a tener visiones porque la profecía dicen “sus [varones] jóvenes verán visiones”. Estos críticos mezquinos parecen que se olvidan que “hombre” y “hombres” en las Escrituras, generalmente abarca a hombres y mujeres. El Libro dice que “está establecido que los hombres mueran una vez”. ¿Acaso las mujeres no mueren?” (James White, Review and Herald, 25 de Febrero de 1862)

3) Otro elemento a tener en consideración, es la cultura: y aquí, hay que entender que la Biblia, si bien es un producto divino y humano a la vez, se escribió en la Historia, en un período que abarca alrededor de 1.500 años aproximadamente. Para hacer patente esto, sabemos que la Biblia fue escrita en lo que hoy se conoce como lenguas muertas, esto es, los idiomas hebreo, arameo y griego, que perdieron su fonética en el tiempo. Es decir, el idioma empleado es reflejo de la cultura.

También la Biblia se escribió en un contexto donde muchas prácticas y costumbres hoy nos son ajenas en la actualidad, como por ejemplo, la esclavitud. Y es justamente por ello que en la Biblia encontramos sistemas de configuración social de su época, eminentemente patriarcales, donde la preeminencia de los hombres sobre las mujeres es evidente (aunque en la Biblia hay ejemplos de liderazgo femenino, como el de Débora en el AT, estos son escasos).

Teniendo presente lo anterior, entendemos porque Jesús no ordenó mujeres, si ya era un escándalo hablar en público con ellas por aquel entonces. Es por ello que no nos extraña la oración hecha por los judíos de aquellos tiempos: “gracias, Dios, por no ser gentil, ni esclavo, ni mujer”.

Elena G. de White tenía muy presente que hay que conocer el contexto histórico y cultural para entender la Biblia:

“El comprender las costumbres de los que vivían en tiempos bíblicos, como también el lugar y el tiempo en que se produjeron los acontecimientos, es un conocimiento práctico, porque ayuda a presentar con claridad las figuras de la Biblia y a recalcar las lecciones de Cristo” (Consejos para los Maestros, 504).

4) También hay que reconocer que la Biblia no hace uso de muchas expresiones: tales como “trinidad”, “libre albedrío”, “justificación por la fe”, “juicio investigador”, y “ordenación”. Todos esos términos se han usado posteriormente en la historia del cristianismo para entender verdades que estaban contenidas en la Biblia, pero que las Escrituras no las usaron textualmente. Es por ello que nunca se encontrará un ejemplo de mujeres ordenadas como pastoras, ya que la Biblia no usa esa expresión. Tampoco se encontrará un ejemplo en masculino.

Todos los términos aludidos se entienden en base al principio que sigue.

5) Finalmente, para entender correctamente el debate sobre la ordenación de las mujeres, hay que tener presente la intertextualidad de la Biblia: esto es, que los versículos deben entenderse a la luz de otros, o dicho mejor, “la Biblia se interpreta a sí misma”.

¿Pablo prohíbe a las mujeres hablar en la Iglesia? ¿Qué significa que las mujeres no deben enseñar en la iglesia ni tener autoridad sobre los hombres? Todas esas preguntas se deben responder a la luz del principio señalado arriba: la biblia es su propio intérprete.

Y aquí dejaremos un solo ejemplo: Pablo en Timoteo 3:1-13 enumera los requisitos de los ancianos y diáconos. No obstante, entendemos que los requisitos morales de Timoteo a los diáconos, son también aplicables a las diaconisas de Romanos 16:1. ¿O acaso no se aplican las reglas morales de los diáconos hombres a las diaconisas mujeres?





lunes, 20 de julio de 2015

Teología liberal: un ejemplo anacrónico en el debate actual




Frecuentemente se ha utilizado el término "teología liberal" de manera indiscriminada. En el contexto adventista, recientes debates sobre la Ordenación de la Mujer, se ha acusado a los que están a favor de estar basados en la "teología liberal"[1] . Pero ¿qué significa realmente el término? ¿Por qué se utiliza como imputación a ciertos grupos? En el siguiente post, veremos de manera muy breve, primero, el significado de la expresión e historia, seguido de su utilización en el debate teológico, y finalmente, algunas consideraciones a tener presente al usar términos de manera no especializada.

El término "Teología Liberal".

Se conoce por este término al movimiento teológico que se inicia a mediados del siglo XVIII y se extiende hasta mediados del siglo XX
[2]. A pesar de que algunos autores [3] ven su desarrollo unos siglos antes, durante el renacimiento, es en la Europa del siglo XIX donde la teología liberal tiene su apogeo.

La teología liberal o liberalismo teológico, a pesar de ser sumamente heterogéneo, posee algunas características comunes, referidas principalmente a creer en la autonomía de la razón, el antropocentrismo, y la adaptación de la teología al espíritu de la época[4].

Hay que decir que la teología liberal comienza a desarrollarse en un tiempo sumamente influenciado por las ideas ilustradas, el positivismo y un sin número de filosofías que irán marcando sus distintos períodos.

Para algunos autores [5], la teología liberal posee al menos tres fases. La primera denominada “racionalista”, seguida por el periodo “romántico” y finalmente el periodo llamado “modernismo”.

En el caso de la primera fase, como su nombre lo indica, la razón tenía la preeminencia por sobre las Escrituras, esto es, si la Biblia dice algo que no concuerda con la razón, debe ser descartado.

La segunda fase, denominada “romántica” es un periodo de “retorno apasionado a los instintos naturales, a la vida, a la libertad, a la predilección individual, a la espontaneidad creadora” [6]. Hay un énfasis en la individualidad, en el valor de la experiencia, y en el relativismo histórico. Friedrich Schleiermacher dejará a la teología el concepto de sentimiento, el cual “no engendra una actitud abierta a la iniciativa de un Dios trascendente, personal, [ni] a una revelación” [7].

Finalmente, el periodo “modernista”, se caracteriza por la idea del progreso, en donde la filosofía y la ciencia adquieren un carácter preeminente para el método teológico, donde la religión es reducida al estudio desde un punto de vista psicológico y sociológico [8].

A pesar de la caracterización de la teología liberal en distintos períodos, existió un elemento estándar en toda ella
[9]. Autores como Albert Ritschl y Adolf Von Harnack son ejemplo de ello. Ambos autores compartían "el énfasis en la racionalidad moderna como paradigma de análisis teológico, su énfasis en la vivencia personal y un anhelo de progreso constante" [10]. Ritschl entendía el reino de Dios desde una perspectiva hegeliana. Harnack depuraba lo helénico en el pensamiento cristiano [11].
 
Es así como las ideas de progreso, las filosofías como el racionalismo, etc. fueron reduciendo las Escrituras al entendimiento o subjetivismo humano.

Pero hay algo más en la teología liberal. Es la época de la Alta Crítica. De los métodos críticos. En suma, de la hermenéutica liberal. Todos estos acercamientos a la Biblia tenían por presuposición fundamental que la Biblia no era del todo inspirada, o lisa y llanamente, que no tenía nada de inspirada.

Los métodos críticos de estudio bíblico van en consonancia con la teología liberal. Ambas comparten la preeminencia de la razón, el espíritu positivista. No se concibe una sin lo otra.

Ejemplificando esto, veamos como los teólogos liberales interpretaban la Biblia críticamente: los primeros cinco libros de la Biblia (Pentateuco) tradicionalmente en la historia del cristianismo y judaísmo se habían considerado una unidad literaria, compuesta por un autor: Moisés. ¿Pero qué decía el liberalismo teológico con sus métodos de interpretación? Ya que partían de la base de que estos escritos no eran inspirados, su desarrollo se debió al mismo desarrollo que cualquier otra literatura. Por tanto, el Pentateuco era un compendio de diversas fuentes, escritas en distintos periodos de tiempo, por distintos autores, que al final fueron compiladas siglos después. No hay valor histórico en los relatos, pues no son historia. Lo sobrenatural y milagroso que contienen, debía ser rechazado como mitológico y legendario
[12].

Aplicando lo anterior a toda la Biblia, nos quedamos con un libro depurado, sin milagros, sin intervención divina, sin inspiración de las Escrituras.

Eso era la teología liberal. Pero ésta fracasó a mediados del siglo XX, cuando post guerras mundiales, sus ideales de progreso humano como reino de Dios fenecieron.

Lo que seguiría se conoce como teología “post liberal”, sea teología existencialista, dialéctica, cultural, de la liberación, ecuménica, etc. En mayor o menor medida, todas comparten elementos de la teología liberal y de los métodos críticos.

Un ejemplo de imputación actual: el debate sobre la ordenación de la Mujer

Ahora, en torno al debate de la OM, se acusa que aquellos que están a favor de ella, se basan en la teología liberal y en los métodos críticos de estudio bíblico. Pero lo primero que sale a la vista, es que la imputación es un anacronismo, pues la teología liberal, como hemos visto, muere en el siglo XX. ¿Entonces por qué se insiste en esa acusación?

La verdad es que la imputación a la OM como teología liberal, o se debe por causa de desconocimiento del término, o porque se quiere ensuciar a sus partidarios.

Es altamente probable que muchos hayan hecho uso del término sin saber bien lo que querían decir. A lo más, tal vez, por "liberal" pensaban en lo moral, "liberal moralmente". Pero eso es un error.

En el caso de que la acusación sea premeditada, se quiere imputar todo lo que significa el liberalismo teológico: basarse en filosofías humanas y rechazar la Biblia como inspirada.

Pero ¿se basa la OM en la teología liberal y en los métodos críticos de interpretación bíblica?

En un artículo del Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General, encontramos la respuesta. Después de analizar los distintos grupos respecto a la OM, el artículo dice que los "teólogos de la corriente predominante" adventista, son teólogos que "están plenamente comprometidos con el mensaje y la misión de la iglesia". Estos teólogos "creen que en la Biblia hay suficiente información como para apoyar la ordenación de la mujer", han exigido de sus oponentes "un «así dice el Señor» que prohíba la ordenación de las mujeres al ministerio, y nadie lo ha hallado."
[13] Este grupo de teólogos para llegar a esa conclusión, se basan en el método histórico gramatical. Dicho método ha sido usado por la IASD desde su fundación[14]. Es el método protestante por excelencia. Su presuposición fundamental es que las Escrituras son inspiradas por Dios. Sola Scriptura. Sola, tota y prima Scriptura.

Es más, aquellos teólogos que apoyan la OM han hecho grandes contribuciones a la teología adventista, tanto a nuestras creencias fundamentales (sábado, creación, escatología, santuario, etc.), nuestra historia denominacional, como a tomar la Biblia como totalmente inspirada y única regla de fe.

¿Entonces por qué hacer uso de una acusación que a todas luces es falsa?

Algunas reflexiones al usar términos indiscriminadamente.

Como hemos visto, la teología liberal fue un movimiento que tuvo su apogeo y declive en la historia. Por ello, forzar palabras más allá de su contexto histórico para hacer creer otra cosa, es un error. Y es mayor la falta, si se hace con la intención de acusar a un oponente imputando el legado ideológico del liberalismo teológico.

A pesar de que muchas expresiones puedan usarse coloquialmente, en el debate hay que ser exactos al usar términos. No porque "liberal" me suene a moral, voy a pensar que "teología liberal" necesariamente tiene que ver con ello.

A veces las palabras tienen más de una acepción. Y por ello hay que ser cuidadosos con el lenguaje que empleamos. Términos como "liberal" tienen distintos significados [15]. "Teología liberal" hoy es un anacronismo.

Finalmente, "el que busca halla". Si queremos profundizar, las puertas están abiertas al conocimiento. Pensar es gratis.





[1] La mayoría de estas intervenciones pueden verse en el Ministerio Independiente de Stephen Bohr, Secrets Unsealed, principalmente en su canal de YouTube.
[2] Martínez, José. Interpretación Bíblica. Barcelona. CLIE, 1984. P. 79
[3] Ibíd. P. 80
[4] Ibíd. P. 79
[5] Ibíd. P. 80, 81, 85.
[6] Ibíd. P. 81
[7] Ibíd. P. 81
[8] Ibíd. P. 86
[9] Erickson, Millard. Teología Sistemática. EE.UU. CLIE, 2008. p. 22
[10] ¿Por qué hoy se sigue hablando de teología "liberal"? Revista Razón y Pensamiento Cristiano. 12 Abril, 2015. http://www.revista-rypc.org/2015/04/p9-por-que-hoy-se-sigue.html
[11] Ibíd.
[12] Erickson, Millard. Teología Sistemática. EE.UU. CLIE, 2008. p. 86

[13]
¿Apoya la Biblia la ordenación de las mujeres al ministerio pastoral? Biblical Research Institute. 28 Octubre, 2010. https://adventistbiblicalresearch.org/es/materials/church/ordenaci%C3%B3n-de-la-mujer
[14] Ver: Reid W., George. Entender las Sagradas Escrituras. Buenos Aires. ACES, 2010. Es interesante ver que en dicho libro, Ekkehardt Müller, Richard M. Davidson, y Ángel Manuel Rodríguez, que contribuyeron con capítulos, están a favor de la OM.

[15]
Ver diccionario de la Real Academia Española, donde por "liberal", hay 8 significados.

miércoles, 27 de mayo de 2015

La influencia protestante-calvinista en la IASD y su relación con la Ordenación de la Mujer



La IASD siempre se ha caracterizado por tener en alto valor el principio de Sola Scriptura. Pero a pesar de que esta sea una verdad restaurada por la Reforma del siglo XVI, lamentablemente no fue restaurada en su totalidad, específicamente en lo relativo al tema "revelación-inspiración" quedó una conexión con la filosofía griega.

La manera protestante de entender la Biblia, siguió varios rumbos. Pero para efectos de este breve post, nos interesa una que ha venido influenciando a los adventistas desde tiempos de Elena de White [1], y que últimamente ha ido intensificando su uso. Nos referimos a la teoría de la "inspiración verbal" de las Escrituras [2].

Fernando Canale, ha descrito de manera muy clara, cuales son los tres modelos de "revelación-inspiración" que están presentes en toda interpretación de la Biblia entre los adventistas. Estos modelos son, el ya mencionado de "inspiración verbal", el de "inspiración del pensamiento" y la "revelación de encuentro" [3].

Para sorpresa de muchos, el único modelo que es netamente adventista, es el de inspiración del pensamiento, y que Canale, reconoce implícitamente [4] (además del modelo que el propone). Los otros dos no son de origen adventista. El modelo de "revelación de encuentro" es eminentemente filosófico, y el que nos interesa, "inspiración verbal", es de origen protestante-calvinista.

Respecto a este último modelo, comenta Canale:

"Se fundamenta en una interpretación extrabíblica de la hermenéutica. La sustitución de la noción bíblica de Dios por la idea griega de un Dios intemporal, convirtió dicha idea de una Providencia soberana divina en un fenónemo dominante y abarcante Ya en el siglo V, Agustín de Hipona usaba estas ideas, que ligaban la noción de la volutad y la actividad divina con la naturaleza intemporal de Dios. Siglos más tarde, esto modeló la interpretación que Lutero tenía de las Escrituras. En consecuencia se entendía la afirmación bíblica de que el Espíritu Santo guio la Escritura de los profetas mediante la suposición de que Dios obró a modo de influencia soberana irresistible que invalidada cualquier iniciativa que se originase en la voluntad humana. Según esta suposición, Dios se convierte no solo en autor de las Escrituras, sino también en su redactor" [5].
Lo que se deriva de lo anterior, es conocido como "inerrancia de las Escrituras", o "teoría del dictado", donde Dios no sólo es el autor de la Biblia, sino el Escritor. Unas de las consecuencias de entender la Biblia así es "la lectura ultraconservadora de las Escrituras en la que cada afirmación bíblica es una comunicación objetiva de una verdad sobrenatural absoluta."[6] Interpretando la Biblia de esta forma, "se evitan los contextos y contenidos históricos en favor de verdades divinas intemporales" [7]. Una manera usual de citar textos bíblicos sin su trasfondo histórico y cultural.

Y es justamente ese pensamiento el que ha permeado en la iglesia adventista. No es de extrañar que autores como Samuel Koranteng Pipim (opositor a la Ordenación de la Mujer) tenga por presuposición fundamental ese modelo para interpretar la Biblia, entre muchos otros adventistas [8].

En cierta forma, la inerrancia de las Escrituras, da pie, o subyace, en formas más simples de interpretar la Biblia, como por ejemplo, "el texto prueba" o teología del silencio" [9]. Estas dos últimas formas de entender las Escrituras son abrumadoramente abundantes en la iglesia, y fundamentalmente entre quienes se oponen a la ordenación de mujeres al ministerio.

La teología de la cabeza.

Derivado de la anterior forma de interpretar la Biblia, también se encuentran "teologías" de origen calvinista, que de igual manera han influenciado en las últimas décadas a muchos teólogos adventistas. En este caso, nos referimos a la "teología de la cabeza". Los textos fundamentales de esta idea son 1 Corintios 11:3 y Efesios 5:21-25 [10]. Esta teología fue desarrollada entre los años 70 y 80 del siglo pasado [11]. Los más grandes exponentes de esta teología son dos teólogos reformados (calvinistas), Wayne Grudem, y John Piper [12].

Entre los principales puntos de la teología de la cabeza, destacan: "la creencia que Adán fue establecido como cabeza en su matrimonio por Dios antes de la caída, no como resultado del pecado, y que Dios creó a Eva para que sirviera a Adán", "la creencia que Cristo está en eterna sumisión voluntaria a Dios el Padre, aunque es Dios en su plenitud", "la creencia que el pecado de Eva no era tanto el tratar de llegar a ser como Dios sino tratar de escapar su papel de «ayuda» subordinada y llegar a ser como Adán", "la creencia que Dios requiere que las mujeres sean quitadas de sus puestos de liderazgo en las iglesias y la creencia que la gente que no acepta esos cambios están en rebelión contra Dios" [13], y obviamente, la creencia que las mujeres no pueden ser pastoras.

¿Cómo entró la "teología de la cabeza" a la Iglesia Adventista?

Lo que se sabe es que la teología de la cabeza "era desconocida en la Iglesia Adventista... antes de los 70 y nunca apareció en ningún libro o artículo escrito por un adventista antes de 1987" [14]. A pesar de que muchos adventistas estaban siendo infuenciados por esa época con esa teología calvinista, fue Samuele Bacchiocchi, profesor de Andrews University, quien "importó" toda esa teología a la iglesia adventista, en su libro "Women in the Church" [15]. En el preámbulo de aquel libro, el mismo Bacchiochi reconoce:
"Entre los cientos de autores que he leído en la preparación de este libro, se destacan dos como quienes han hecho la mayor contribución al desarrollo de mis pensamientos, a saber, el profesor Wayne Grudem de la Trinity Evangelical Divinity School y el profesor James B. Hurley del Reformed Theologial Seminary".[16]
La influencia de este teólogo adventista se dejó sentir en otros teólogos adventistas (algunos tales como Mervin Maxwell y Samuel Koranteg Pipim y muchos otros), que fundaron la revista "adventist affirm" y que en cuyos primeros números fueron dedicados a la teología de la cabeza [17].

El caso del Pastor Bohr y Wayne Grudem.

Unos de los principales opositores a la ordenación de la mujer, es Stephen Bohr. Este teólogo y conocido predicador adventista por medio de artículos, libros, seminarios y conferencias, se ha dedicado a ser un férreo defensor del "rol" del hombre y la mujer. Pero lo que muchos adventistas no saben es que, al igual que Bacchiocchi, está influenciado por la "teología de la cabeza", especialmente por el teólogo calvinista Wayne Grudem [18]. El mismo Bohr, en su artículo "Issues Relating to the Ordination of Women with Special Emphasis on 1 Peter 2:9, 10 and Galatians 3:28", reconoce explicitamente su dependencia con Grudem, diciendo que el aporte de este teólogo es "valioso" [19] en el debate de la ordenación de la mujer. No por nada en aquel paper, dicho autor es citado en varias ocasiones [20].

Pero eso no es todo. Bohr tiene mucha otras consonancias con la teología de la cabeza, como "la creencia que Cristo está en eterna sumisión voluntaria a Dios el Padre, aunque es Dios en su plenitud". De hecho su reciente libro "La Ordenación de la Mujer ¿Sí, No?", Bohr deja entrever las similitudes con dicha teología:

"El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son ontológicamente iguales (como Seres), pero cada uno de ellos tiene una función o papel en el plan de salvación. ¿Es el Hijo inferior al Padre porque su función de siervo lo llevó a morir en la cruz? ¿Será el Espíritu Santo inferior al Hijo porque su ministerio consista en hacer eficaz la obra de Cristo? ¡Por supuesto que no! Son iguales como seres, pero cumplen diferentes funciones o papeles ministeriales... El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, por su naturaleza, tienen los mismos derechos, pero ¡esto no significa que sus funciones son idénticas en la administración del universo!" [21]
El argumento [22] basado en la Trinidad en contra de la ordenación de la mujer, tiene por elemento definitorio en Grudem la "sumisión eterna" de Cristo al Padre, de la cual se derivan las palabras "rol" y "función", que son expresiones de la teoría económica de la Trinidad. Bohr en la cita de arriba, evita la palabra "sumisión" pero recalca y comparte los elementos de "rol" y "función". A pesar de que la expresión "sumisión" es bíblica en Grudem [23], "rol" y "función" no son expresiones bíblicas. Lástima que para ocultar su dependencia, Bohr se haya quedado con esos dos últimos términos.

El problema surge, por tanto, de la especulación del ser interno de Dios y de la dependencia teológica con un autor que tiene principios hermenéuticos distintos al de los adventistas. Estos dos elementos unidos dan por resultado una aplicación errónea de las relaciones internas de la Trinidad como argumento en contra de la ordenación de la mujer [24].

Teniendo presente todo lo dicho anteriormente, Miguel Ángel Rodríguez nos dice: "esto me sugiere que el uso de de la hermenéutica empleada por Bohr y Grudem, no necesariamente me conducen a la verdad bíblica" [25]

La verdadera profecía alfa y omega.

Teniendo presente el breve post anterior, surgen varias preguntas inquietantes. ¿No será que los que se presentan como defensores de la verdad al final no lo son? ¿Por qué basarse en la teología protestante calvinista para defender la "verdad" sobre la ordenación de la mujer? ¿Por qué aceptar las presuposiciones calvinistas en el debate en torno a la ordenación de la mujer? ¿Por qué el doble estándar de acusar a los que están a favor de la ordenación de mujeres de "liberales" cuando mis propias bases teológicas me delatan?

Hay que estudiar más, estimados hermanos.


REFERENCIAS.

[1] Reid W., George. Entender las Sagradas Escrituras. Buenos Aires. ACES, 2010. p. 69

[2] Ibid. p. 69

[3] Ibid. p. 65

[4] Ibid. p. 70, 71. De hecho Canale reconoce: "una de las primeras expresiones de la inspiración de pensamiento entre los adventistas se dio en 1883. Afirmaba que los adventistas 'creemos que la luz dada por Dios a sus siervos es mediante la iluminación de la mente, impartiéndose así el pensamiento y no (salvo casos excepcionales) las pabras mismas con deberían expresarse las ideas'."

[5] Ibid. p. 65, 66

[6] Ibid. p. 66, 67

[7] Ibid. p. 66

[8] Ibid. p 69. Ver también: Koranteng-Pipim, Samuel. Recibiendo la Palabra: ¿Cómo afecta a nuestra fe los nuevos enfoques bíblicos. Buenos Aires, ACES, 1996.

[9] Para saber más sobre el "texto prueba" y la "teología del silencio" ver la presentación de Miguel Ángel Núñez. http://www.slideshare.net/miguelanp/teologa-del-silencio

[10] Chudleigh, Gerry. Una Breve Reseña de la Doctrina de la Cabeza en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Smashwords, 2014. p. 4

[11] Ibid. p. 5

[12] Ibid. p. 12

[13] Ibid. p. 5, 6

[14] Ibid. p. 7

[15] Ibid. p. 13

[16] Ibid. p. 13

[17] Ibid. p. 13

[18] Evaluation of the Arguments used by those opposing the Ordination Of Women To The Ministry. Theology of Ordination Study Committee. 27Abril, 2015. https://www.adventistarchives.org/evaluation-of-the-arguments-used-by-those-opposing-the-ordination-of-women-to-the-ministry.pdf

[19] Issues Relating to the Ordination of Women with Special Emphasis on 1 Peter 2:9, 10 and Galatians 3:28. 27 Abril, 2015. https://www.adventistarchives.org/a-study-of-i-peter-2.9,-10-and-galatians-3.28.pdf

[20] Ibid. p. 7, 40, 65.

[21] Bohr, Stephen. "La Ordenación de la Mujer ¿Sí, No?". Secrets Unsealed. 2015. p. 20. Es interesante notar la similitud con la definición de Grudem respecto a la subordinación económica: "Enseñanza de que ciertos miembros de la Trinidad tienen papeles o funciones que están sujetos a la autoridad de otros miembros; específicamente, que el Hijo está eternamente sujeto al Padre, y el Espíritu Santo está eternamente sujeto al Padre y al Hijo."

[22] Grudem, Wayne. Doctrina Bíblica. Enseñanzas Esenciales de la Fe Cristiana. Miami, Florida. Editorial Vida. 2005. p. 115-117.

[23] El supuesto texto de apoyo de Wayne Grudem es 1 Corintios 15:28. No todos comparten esta interpretación. De hecho el mismo la reconoce esa dificultad.

[24] En el siguiente post realizaré un análisis de las inconsistencias del argumento basado en la Trinidad en contra de la ordenación de la mujer.


[25] Evaluation of the Arguments used by those opposing the Ordination Of Women To The Ministry. Theology of Ordination Study Committee. 27Abril, 2015. https://www.adventistarchives.org/evaluation-of-the-arguments-used-by-those-opposing-the-ordination-of-women-to-the-ministry.pdf